Convertimos eventos en vivo en plataformas de impacto real.

Conectamos audiencias, comunidades y territorio para generar valor en el tiempo.

Sustentabilidad en Escena

Sustentabilidad en Escena trabaja en la intersección entre cultura, comunidad y sustentabilidad.

Los eventos en vivo se han consolidado como espacios clave de encuentro, pertenencia y experiencia colectiva. Hoy existe una oportunidad clara de repensar cómo se diseñan estas experiencias — no solo como momentos que ocurren en un lugar, sino como experiencias que se conectan con él y generan valor en el tiempo.

Diseñamos experiencias culturales que se extienden más allá de cada evento, conectando audiencias con ecosistemas locales e integrando redes comunitarias.

Este enfoque integra la sustentabilidad en estructuras, relaciones y prácticas, generando continuidad e impacto territorial.

Con base en Córdoba, Argentina, nuestro trabajo se desarrolla desde el contexto latinoamericano. En esta región, una parte significativa de la economía social y comunitaria opera por fuera de la industria cultural.

A partir de prácticas emergentes en la industria global de la música en vivo, trabajamos para llevar estos enfoques a distintos contextos globales desde una perspectiva situada.

Integramos actores de la economía social y comunitaria junto a organizaciones, sector público, empresas y sociedad civil para ampliar la participación, fortalecer redes y generar impacto territorial.

Led by Lucía Reches, a geographer working at the intersection of culture, community, and sustainability.

QUÉ HACEMOS


ESTRATEGIA

Diseñamos estrategias que convierten eventos en experiencias con continuidad, participación e impacto.


INTEGRACIÓN TERRITORIAL

Conectamos experiencias culturales con comunidades, redes y economías locales.


ALIANZAS Y COLABORACIÓN

Desarrollamos vínculos entre organizaciones, sector público, empresas y actores culturales.


PROGRAMAS E INICIATIVAS

Diseñamos e implementamos iniciativas que activan a las audiencias y sostienen el impacto en el tiempo.

EN LA PRÁCTICA

  • Trabajamos a partir del contexto territorial de cada evento

  • Definimos estrategias de sustentabilidad y hojas de ruta

  • Diseñamos experiencias y formas de participación para las audiencias

  • Desarrollamos alianzas locales y programas con impacto

  • Integramos iniciativas de economía social y comunitaria


CON QUIÉNES TRABAJAMOS

  • Giras, producciones y festivales

  • Espacios y organizadores de eventos

  • Artistas y equipos creativos

  • Marcas y sponsors

  • Organizaciones, sector público y sociedad civil

CÓMO TRABAJAMOS

Nuestro trabajo se desarrolla en colaboración con actores locales en distintos contextos. En Córdoba, Argentina, trabajamos junto a Fundación Vicentina, una organización con más de 15 años de experiencia en el acompañamiento de procesos de desarrollo social comunitario.

SEMANA DEL CLIMA CÓRDOBA

Co-fundamos la primera Climate Week en Córdoba, posicionando a la ciudad dentro de una red global de iniciativas que conectan cultura y acción climática.

En diálogo con iniciativas globales como Los Angeles Climate Week, esta iniciativa reúne a organizaciones, sector público, empresas, artistas, sociedad civil y redes comunitarias en un mismo contexto territorial.

Su objetivo es fortalecer iniciativas ambientales existentes, articulando actores diversos e integrando la economía social en el ecosistema cultural para generar nuevas formas de colaboración y construcción de comunidad.

Nuestro rol

  • Desarrollamos la identidad y narrativa del proyecto

  • Diseñamos la estrategia y el enfoque general

  • Articulamos actores y redes locales

  • Desarrollamos el programa y las experiencias del evento

lucia reches peressotti

Sustentabilidad en Escena es impulsado por Lucía Reches, quien trabaja en la intersección entre cultura, comunidad y sustentabilidad.

Desde un enfoque territorial, diseña estrategias y procesos que acompañan a proyectos culturales, eventos y organizaciones en el pasaje de compromisos de sustentabilidad a acciones concretas y sostenidas en el tiempo.

Aborda la sustentabilidad como un desafío sistémico, que requiere articulación entre actores, formas de gobernanza y nuevas dinámicas de colaboración.

Desde una mirada latinoamericana, su trabajo conecta realidades locales con conversaciones más amplias sobre cultura y sustentabilidad.

PERSPECTIVAS

¿Dónde están las juventudes?

Sobre los espacios donde hoy se construyen sentido y comunidad.


De eventos culturales a plataformas territoriales

Repensar el impacto cultural desde la comunidad y el territorio.


El impacto se construye en la experiencia

La sustentabilidad cobra sentido cuando se integra en la experiencia con diseño y planificación.

El impacto real en las experiencias se construye desde el diseño.

Sustainability on Stage
[email protected]

¿Dónde están hoy las juventudes?

Sobre los espacios donde hoy se construyen sentido y comunidad.

En las últimas décadas, las instituciones tradicionales han ido perdiendo capacidad de representar e interpelar a las juventudes. Como plantea Rossana Reguillo, ese desencanto no necesariamente implica apatía o falta de interés, sino una pérdida de sentido y de representación en esas estructuras.

Cuando eso ocurre, las formas de vincularse, organizarse y actuar no desaparecen. Se desplazan. Entonces, ¿dónde están las juventudes siendo representadas hoy? ¿En qué espacios están construyendo identidad y pertentencia?

Una parte importante de la construcción de sentido, de comunidad y de formas de acción parece estar ocurriendo en otros espacios. Nuestra apuesta es que muchos de esos espacios hoy son culturales:

Festivales, escenas musicales, fandoms organizados, colectivos artísticos y comunidades digitales no funcionan únicamente como instancias de expresión. También pueden operar como ámbitos donde se articulan formas de identidad colectiva, pertenencia y acción social.

El arte y la cultura han sido históricamente lugares donde las sociedades se piensan a sí mismas y ensayan futuros posibles. En el contexto global actual, vuelven a ocupar un rol central, no solo por lo que expresan, sino por su capacidad de convocar y generar comunidad.

En escenarios globales, esto empieza a hacerse visible de distintas maneras. Intervenciones de artistas en eventos masivos, comunidades que sostienen acciones en el tiempo o modelos de producción que comienzan a incorporar otras dimensiones del impacto muestran que lo que se habilita desde la cultura puede ir más allá del mensaje.

En ese cruce entre cultura y comunidad es donde empieza a abrirse una pregunta que no es solo cultural, sino también estratégica:

Si es en estos espacios donde hoy se construyen sentido y comunidad, ¿qué implica empezar a diseñar experiencias culturales desde ahí?

De eventos culturales a plataformas territoriales

Repensar el impacto cultural desde la comunidad y el territorio

No todos los artistas, festivales o producciones que se posicionan en torno a temas sociales lo hacen desde el mismo lugar.

En algunos casos, ese posicionamiento se limita a un mensaje. En otros, empieza a tomar forma como un proceso más sostenido, donde lo que está en juego no es solo lo que se comunica, sino la comunidad que se construye y lo que permanece después.

Los casos de artistas como Coldplay, Billie Eilish, o BTS muestran distintas formas de abordar esto. Desde la transformación de modelos de producción, la articulación con organizaciones locales o la activación de comunidades que sostienen acciones en el tiempo, el impacto no se juega únicamente en el contenido, sino en cómo se organiza la experiencia.

En ese sentido, los eventos culturales pueden empezar a pensarse no solo como momentos, sino como plataformas. Es decir, espacios donde se articulan actores, territorios, industrias y comunidades en el tiempo.

Sin embargo, esta dinámica no se da de la misma manera en todos los contextos.

En América Latina —y particularmente en Argentina— el punto de partida es distinto. Existen redes, economías locales y formas de organización comunitaria con una historia profunda y heterogénea. Al mismo tiempo, muchas de esas dinámicas no están plenamente integradas a la industria cultural ni a los circuitos de los eventos en vivo.

En la práctica, esto se traduce en una tensión para la industria: hay cultura, hay comunidad y hay experiencias en marcha que muestran el potencial del territorio, pero ese potencial no siempre logra articularse, escalar o sostenerse en el tiempo.

En ese marco, el desafío no es empezar de cero, sino trabajar sobre lo que ya existe: reconocer esas redes, integrarlas a la industria y fortalecerlas para construir comunidad e impacto a largo plazo.

Desde ahí, la pregunta es: ¿cómo construimos comunidad desde el Sur Global a través de las experiencias culturales?

El impacto se construye en la experiencia

La sustentabilidad cobra sentido cuando se integra en la experiencia con diseño y planificación

En los últimos años, la sustentabilidad comenzó a aparecer con mayor frecuencia en la industria de la música en vivo. Desde materiales reutilizables hasta mensajes ambientales, el tema está presente en muchos conciertos y giras. Sin embargo, su impacto no siempre es el mismo.

En muchos casos, la diferencia no está en el mensaje, sino en cómo se integra dentro de la experiencia.

Para muchas audiencias —especialmente las más jóvenes— cuestiones como la responsabilidad ambiental, la salud mental, las cuestiones de género o la justicia social no son temas externos, sino parte de su forma de ver el mundo. En ese sentido, el desafío no parece ser generar interés, sino traducir esas preocupaciones en formas concretas de participación.

Los eventos en vivo tienen una condición particular para habilitar ese proceso. No son solo performances, sino experiencias colectivas donde se combinan atención, emoción e identificación. Es en ese contexto donde ciertas propuestas adquieren otro sentido.

Cuando la sustentabilidad aparece como un agregado o una añadidura, corre el riesgo de percibirse como algo externo o superficial. Cuando se integra en el diseño, pasa a formar parte de cómo el evento se construye y se vive.

Algunas experiencias recientes muestran que esto puede tomar distintas formas. Desde decisiones de producción hasta la articulación con organizaciones o la activación de comunidades, lo que cambia no es solo el contenido, sino la lógica de la experiencia.

La gira recientes de Billie Eilish ofrecen un ejemplo claro. Más que apoyarse únicamente en campañas de concientización, la sustentabilidad se integra en el ecosistema del concierto —desde las decisiones de producción hasta la interacción con las audiencias, y a través de alianzas con organizaciones como REVERB que conectan cada show con actores locales. Iniciativas como Support + Feed invitan a los fans a realizar acciones simples y accesibles dentro del contexto del evento, transformando compromisos abstractos en formas de participación situadas.

En estos casos, la participación no ocurre como algo separado, sino como parte del propio evento. No se trata únicamente de lo que se comunica, sino de lo que se habilita.

Desde la perspectiva de la industria, esto implica un cambio de enfoque. La sustentabilidad deja de ser una capa que se suma, para convertirse en una dimensión que atraviesa el diseño.

En ese punto, los eventos empiezan a funcionar como espacios donde ciertas prácticas pueden ponerse en juego, compartirse y, eventualmente, sostenerse en el tiempo.

La pregunta, entonces, no es si incorporar la sustentabilidad, sino cómo diseñarla como parte de la experiencia.